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miércoles, 23 de abril de 2025

Devolver la Memoria (Ávila)

 


"Devolver la memoria". Un proyecto de arte y archivo de Clara Isabel Arribas Cerezo y Juan Gil Segovia sobre el legado de José Antonio Arribas.

Archivo Histórico Provincial de Ávila, Plaza Concepción Arenal, s/n, Ávila.

Inauguración: 25 de abril de 2025, 11,30 h.

Hasta el 30 de mayo de 2025, visitable de lunes a viernes de 9,00 a 14,00 horas.


"Devolver la memoria" es la presentación en la ciudad de Ávila de "La Arqueología del Ser", un proyecto de arte y archivo de Clara Isabel Arribas Cerezo y Juan Gil Segovia basado en el legado del artista y escritor José Antonio Arribas (Madrid 1943 - Valladolid 2013). "La Arqueología del Ser" recibió para su realización una Beca de Creación Artística de la Fundación Villalar-Castilla y León (actualmente Fundación Castilla y León) en su primera convocatoria, en la que se otorgó una por cada provincia de Castilla y León, recayendo la de Ávila en este proyecto.

El nombre "La Arqueología del Ser" es una alusión al filósofo francés Michel Foucault y su libro "La arqueología del saber", los cuales se han tomado como referencia conceptual para este proyecto. El punto de partida de este son los objetos y documentos que dejó José Antonio Arribas tras su fallecimiento, el 6 de junio de 2013, en sus dos estudios de la localidad de Arévalo, los cuales permanecieron prácticamente intactos desde dicho momento hasta el comienzo de las actividades del proyecto (2017). El sistema de trabajo seguido por los artistas se desdobla en dos vertientes: por un lado, la realización de labores de documentación y conservación de la obra y los documentos de José Antonio Arribas y, por otro, la utilización de otros objetos (más comunes y al mismo tiempo muy variados) para la elaboración de obras de arte. Dos vertientes relacionadas y complementarias que se encuentran presentes en la exposición.

José Antonio Arribas, entre otras muchas actividades artísticas, fue el creador de la Bienal Internacional de Artes Plásticas “Ciudad de Arévalo”, en 1979, donde se dieron cita artistas de la talla de los integrantes del grupo “El Paso” y literatos como el Premio Cervantes José Hierro.


sábado, 19 de marzo de 2022

Raíces

En el año 2000 tuvo lugar en Arévalo la exposición “Raíces. Arévalo, raíces y fe de un pueblo”. En el catálogo de la exposición, el entonces presidente de la difunta Caja de Ahorros de Ávila decía que “detrás de unas figuras e imágenes, se encuentra la cultura, la tradición, la vida y la historia de siglos pasados, la fe de un pueblo, Arévalo; raíces que aseguran su presente y constituyen la garantía de su futuro”. Nuestras raíces, en cambio, son otras, distintas a las que se presentaron en esta exposición, pero entroncan con otras exposiciones, como las Bienales de Arévalo. Foucault nos enseñó que la historia no es una vía de sentido único, más bien todo lo contrario, es un camino de ida y vuelta lleno de ramificaciones.

En la entrada de este blog titulada Arribas y San Miguel (I) hablábamos de “26 artistas bajo un retablo” (2011), la última exposición colectiva de la que Arribas fue comisario. Sobre ella el propio Arribas declaró que “el objetivo de esta muestra (…) es recuperar la importancia que tuvo entre los años 1979 y 1989 la Bienal de Pintura de Arévalo” (Diario de Ávila, Especial Feria de Muestras y Antigüedades de Arévalo, 28 de abril de 2011, p. 74). Del mismo modo, nosotros también queremos recuperar su importancia, y ahora más que nunca, que parece que se acaba de inventar el arte contemporáneo en Arévalo. Siempre nos ha llamado la atención cómo una población tan obsesionada con su pasado tiene tanta desmemoria con según qué cosas.


Las raíces, en el ámbito vegetal, suelen estar ancladas al suelo. Si trasladamos esto al ámbito humano, nuestros pies serían lo más parecido; los pies de la escultura de San Zacarías que asoman por debajo del cartel de la Bienal nos han dado la pista para culminar la obra con una obra pictórica de pequeño formato que representa mis propios pies. 


"Raíces", 2022, óleo sobre tela y collage sobre madera, 24 x 24 cm. y 95 x 43,5 cm. Medidas totales variables.


jueves, 6 de junio de 2019

reo



"reo (Arévalo_2013)", 2019.
Tarjeta intervenida, 21 x 15 cm.


En el verano de 2013, poco después de la muerte de José Antonio Arribas (acaecida el 6 de junio de ese año), organizamos en Arévalo la exposición Abstracto 1974-2013 como primer homenaje a su figura. Por aquel entonces se estaba celebrando en la localidad una nueva edición de Las Edades del Hombre y no faltó quien, al hablar de Abstracto 1974-2013, se refirió a ella como un “evento paralelo” a la muestra de arte sacro. No fue así, como acabamos de explicar, nuestras motivaciones fueron otras. Si Arribas hubiera fallecido en 2014, por ejemplo, hubiéramos hecho la exposición igual, aunque “Las Edades” se encontrara entonces en otro sitio captando el turismo (fugaz) que dicen que generó en Arévalo. Desde nuestro punto de vista, hacer pasar Abstracto 1974-2013 por un evento paralelo de Las Edades del Hombre es convertir a Arribas en un reo, cuando ni tan siquiera podía ya defenderse. Por suerte Arribas se anticipó y lo hizo un mes antes de su muerte, en su artículo Edades y realidades. Por suerte, también estamos nosotros para defender su legado y su posicionamiento (véase Ya están aquí las realidades). Si Abstracto 1974-2013 hubiera sido realmente un evento paralelo de “Las Edades”, los grupos de gente que conformaban las visitas guiadas, que iban de una iglesia a otra, no hubieran pasado por delante de la exposición de Arribas sin que los guías (oficiales y oficiosos) pasara por alto esta muestra.

Dejaremos de lado que la cuarta edición de “Las Edades”, celebrada en el ya lejano 1993, se vendió como la última (Bonet Correa, Antonio: “Memoria de los siglos”, ABC Cultural, número 110, 10 de diciembre de 1993, p. 36). Alguien sabrá por qué se desdijeron para terminar siendo el cuento de nunca acabar. Lo que no queremos dejar de lado, ya para terminar, es el hecho de que las generosas inyecciones de dinero que suelen recibir “Las Edades” acaban en las manos de todo el mundo, menos en las de, generalmente, los/as artistas, entre otros motivos porque la inmensa mayoría de los/as creadores/as cuya obra se muestra en estas exposiciones están muertos/as. Aunque nosotros ya hemos dejado constancia en este blog de que esta es una práctica demasiado habitual, en este caso, Arribas también se anticipó en el texto anteriormente citado:

La coyuntura episódica de Las Edades, en su título CREDO, nos lleva a la realidad que se hace posible gracias a la obra de mis Hermanos del Gremio de San Lucas que, hoy, son Artistas Muertos. Y yo Artista Vivo, que llevo desde que nací haciendo oposiciones para Artista Muerto, os digo que no es posible Obra sin Obrero, Creación sin Creador, Credo sin Fe, ni Fe sin Credo.

Teniendo a Foucault (y su libro La arqueología del saber) como referencia conceptual en este proyecto no podíamos dejar pasar otra de sus obras más emblemáticas como es Vigilar y castigar. En ella, Foucault dice que “A fines del siglo XVIII, y en los comienzos del XIX, a pesar de algunos grandes resplandores, la sombría fiesta punitiva está extinguiéndose. (…) La desaparición de los suplicios es, pues, el espectáculo que se borra”. Resulta imposible borrar el espectáculo que fueron Las Edades del Hombre en Arévalo, aunque, paradójicamente, no quede nada de aquella exposición que iba a suponer un “antes y después” para la villa.

Nosotros no solo borramos parte del espectáculo (como en el caso de este tarjetón de “Las Edades” o en otros como Devolver la memoria o Libro de Arévalo) también trazamos conexiones. Aquí unimos el tarjetón intervenido junto a una fotografía de Arribas (de fecha y autor/a desconocido/a) cual reo literal dentro de una iglesia de Arévalo; un díptico montado sobre una estructura de madera que el propio artista construyó para colocar sus cintas de casete.


"reo", 2019, fotografía color y tarjeta intervenida enmarcadas y montadas sobre estructura de madera, 45 x 81 cm.

domingo, 27 de enero de 2019

La Arqueología del Ser. La Publicación.




Ya se encuentra disponible la publicación del proyecto. Para su realización hemos contado con la colaboración de Rafael Ángel García Lozano (poeta y profesor de la Universidad Pontificia de Salamanca), Pablo Garcinuño García (escritor, periodista y miembro del Consejo Consultivo de la Fundación Villalar-Castilla y León por la provincia de Ávila), Mª del Carmen Martín Alonso (historiadora del arte y profesora de Educación Secundaria) y Fernando Romera Galán (poeta y profesor de la Universidad Católica de Ávila). 

lunes, 30 de octubre de 2017

Archivo truncado



"La Arqueología del Ser" es un proyecto que ha sido concebido desde el primer momento como un terreno en el que se entrecruzan el arte y el archivo. Este último, entendido tanto de la particular manera en la que lo hace Foucault como de cualquier otra forma, parece indisoluble de su depósito, no hay contenido sin continente que lo albergue. Las posibilidades de almacenamiento, gestión y publicación de información que ofrece la tecnología digital ha crecido exponencialmente en los últimos años, lo que ha potenciado una retromanía que, por qué no decirlo, siempre ha estado ahí. No obstante, tras la aparente perfección de la maquinaria digital existen pequeñas fisuras, fallas por las que la información se pierde, degrada o corrompe, por motivos muchas veces desconocidos. Cuando esto ocurre, nuestros dispositivos reinterpretan la información, rellenan los huecos vacíos del archivo, generando algo nuevo, la mayoría de las veces sin aparente sentido. Técnicamente esto es lo que se conoce como glitch, y es algo sobre lo que algunos artistas han posado su mirada, de hecho nosotros hemos trabajado con este inesperado material en el pasado, y ahora vuelve a visitarnos. Hace unos días, copiando unas imágenes de la exposición "Traspapelados. Relaciones intergeneracionales" de un dispositivo a otro, ocurrió alguna clase de error y unos pocos archivos fueron automáticamente modificados. El resultado son unas imágenes híbridas, con un carácter tan estético como enigmático, y que nos hacen reflexionar sobre el concepto de archivo y sobre las inesperadas derivas que puede tomar este concepto.



jueves, 26 de octubre de 2017

Uno y tres enunciados


En 1965 Joseph Kosuth puso sobre el tapete "One and three chairs (Una y tres sillas)", una obra que nos da pie a hablar de lenguaje(s), de (anti)formalismo y de (re)presentación, a hablar de una y tres cosas al mismo tiempo. Nosotros, ahora, hablamos de cosas similares en Uno y tres enunciados, una reflexión nacida en el seno de "La Arqueología del Ser" en la que trazamos una relación entre Joseph Kosuth, Michel Foucault y José Antonio Arribas, una y tres relaciones al mismo tiempo. O quizá más; unas relaciones que se extienden hasta las personas que han trazado los signos, las palabras reflejadas en las imágenes que se pueden ver a continuación, personas en su mayoría desconocidas, anónimas. Unas relaciones que nos alcanzan a nosotros ahora, que somos los que ponemos "Uno y tres enunciados" sobre el tapete, a la vista, disponible(s) para que este “haz de relaciones” llegue a otros y otras, personas en su mayoría desconocidas, anónimas. Pero no nos adelantemos, volvamos a Foucault, el que hablaba de ese haz (y de muchas otras cosas) en La arqueología del saber, el texto que vertebra este proyecto y en el que leemos que:


“aparece el enunciado como un elemento último, que no se puede descomponer, susceptible de ser aislado por sí mismo y capaz de entrar en un juego de relaciones con otros elementos semejantes a él. No sin superficie, pero que puede ser localizado en unos planos de repartición y en unas formas específicas de agrupamientos. Grano que aparece en la superficie de un tejido del cual es el elemento constituyente”.


Michel Foucault: "La arqueología del saber", Siglo XXI, 1979, p. 133. 







lunes, 11 de septiembre de 2017

Alcaravanes


“cuando se analizan los discursos ya efectuados, se los considera como adolecientes de una inercia esencial: el azar los ha conservado, o el cuidado de los hombres y las ilusiones que han podido hacerse en cuanto al valor y la inmortal dignidad de sus palabras; pero no son en adelante otra cosa que grafismos amontonados bajo el polvo de las bibliotecas, y que duermen un sueño hacia el cual no han cesado de deslizarse desde que fueron pronunciados, desde que fueron olvidados y su efecto visible se perdió en el tiempo. Todo lo más, son susceptibles de volver a ser afortunadamente considerados en los hallazgos de la lectura”.
Michel Foucault: La arqueología del saber, Siglo XXI, 1979, p. 208.

Desconocemos cómo y dónde estaríamos sin “los hallazgos de la lectura” (y sin quienes nos han incitado a ella), solo sabemos que no estaríamos desarrollando el proyecto "La Arqueología del Ser". Un hallazgo común en la lectura es el de un "haz de relaciones" (recurriendo de nuevo a las palabras de Foucault), algunas explicitas, evidentes, y otras ocultas, de difícil acceso. Las hay que permanecen latentes hasta que son activadas por el lector, enriqueciendo el discurso del autor al trazar conexiones no siempre previstas por este. En este caso hablamos del alcaraván de José Antonio Arribas y Javier Serna Avendaño y de los alcaravanes de Jacinto Herrero Esteban, aves contenidas en sendos volúmenes poéticos de nuestra biblioteca. El primero es "Alcaraván y asfalto", libro publicado en Madrid en 1978 en el que los versos de Arribas se conjugan con las imágenes de Serna. Como decimos, este ave anida cerca de Poemas de "Ávila y Solejar de las aves", de Jacinto Herrero, obra publicada en Ávila en 1982 y en la que figura el poema "Alcaravanes" (p. 123), del que rescatamos un pequeño extracto:
…
Porque lo bello es inasible
Y el misterio reside oscuro
En las raíces de la infancia,
…


A esto hay que añadir la antología "Grito de alcaraván" publicada en Madrid en 2006. Pero la referencia a Jacinto Herrero (Langa, 1931) nos lleva a otra; en la misma localidad abulense, pero un año antes, también nacería el premio Cervantes José Jiménez Lozano, en cuyo poema "«Officium tenebrarum» Última Endecha" (incluido en su antología "El precio", ed. Renacimiento, 2014, p. 73) podemos leer:

Mira los cardos secos, los matojos,
las zarzas devastadas, las cabañas
dormidas, las cenizas
de hoguera tan antigua,
el orín de la reja del arado y el estiércol
recién amontonado, un grito
de alcaraván herido: tal mi ánima.
…

martes, 8 de agosto de 2017

Libro

"La Arqueología del Saber", de Michel Foucault, es el texto que tomamos como referencia externa a la hora de desarrollar conceptualmente este proyecto. La edición que manejamos es la traducción al castellano de Aurelio Garzón del Camino, editada por Siglo XXI en 1979 (sexta edición, la primera en castellano data de 1970 y la original en francés de 1969). En el libro, paradójicamente, Foucault se vale de este medio para, entre otras cosas, “articular la gran superficie de los discursos”, una labor para la que “se han dejado al margen, no de manera definitiva (…), las unidades tradicionales del libro y de la obra" (p. 131). El libro; un objeto tanto físico como de estudio, una idea y un conjunto de signos, y del que Foucault dice:

"que ocupa un espacio determinado, que tiene un valor económico y que marca por sí mismo, por medio de cierto número de signos, los límites de su comienzo y de su fin; establecimiento de una obra a la cual se reconoce y a la cual se delimita atribuyendo cierto número de textos a un autor. Y sin embargo, en cuanto se analizan un poco más detenidamente, comienzan las dificultades. ¿Unidad material del libro? ¿Puede ser la misma, tratándose de una antología de poemas, de una recopilación de fragmentos póstumos del Tratado de las secciones cónicas, o de un tomo de la Historia de Francia, de Michelet? ¿Puede ser la misma, tratándose de Un golpe de dados, del proceso de Gilles de Rais, del San Marco, de Butor, o de un misal católico? En otros términos ¿no es la unidad material del volumen una unidad débil, accesoria, desde el punto de vista de la unidad discursiva de la que es soporte? (…) Y es porque las márgenes de un libro no están jamás neta ni rigurosamente cortadas: más allá del título, las primeras líneas y el punto final, más allá de su configuración interna y la forma que lo autonomiza, está envuelto en un sistema de citas de otros libros, de otros textos, de otras frases, como un nudo en una red” (pp. 36-37).









"Libro de Arévalo", 2017, técnica mixta sobre papel, 21 x 24 x 1 cm.

Fuente original: "Libro del Centenario", Miguel Ángel Petit Campo et. al., edita Cámara de Comercio de Arévalo, 2010.
 

martes, 31 de enero de 2017

Empezamos

Hola!,

Mañana, día 1 de febrero de 2017, comienza oficialmente el periodo de desarrollo de la Beca de Creación Artística de la Fundación Villalar-Castilla y León que hemos conseguido para llevar a cabo el proyecto "La arqueología del ser". La duración de la beca es de un año, por lo que finaliza el próximo 31 de enero de 2018.

El proyecto está basado en el legado del artista y escritor José Antonio Arribas, y el título es una adaptación de "La arqueología del saber" del filósofo francés Michel Foucault, una obra que también nos ha servido como referencia para realizar el planteamiento del proyecto.

Desde mañana, y hasta dentro de un año, utilizaremos este Blog como un cuaderno de bitácora del proyecto, mediante el cual narraremos el desarrollo del mismo.

En el siguiente enlace se puede ver el proyecto presentado a la convocatoria: